Razones para practicar la postura sobre los hombros cada día

Sarvāngāsana, la postura sobre los hombros, es conocida como la Madre de las posturas de yoga. 

La Madre crea felicidad y salud en el hogar – de la misma manera, esta postura crea felicidad y salud en el cuerpo. 

Es por eso que se llama Sarvāngāsana — sarvā significa en sánscrito todo y angā significa partes del cuerpo. Por lo tanto, se traduce como la postura que es buena para cada aspecto y cada parte del cuerpo del ser humano. 

Aquí tenemos 10 beneficios específicos al practicar a diario esta postura en particular: 

1. Se llenan los ganglios linfáticos con linfa nueva al aumentar la circulación alrededor del sistema linfático. Esto nutre todo el cuerpo. 

2. Al invertir el cuerpo desde el cuello hacia arriba significa que la gravedad aumenta el flujo sanguíneo venoso al corazón, al cerebro y a los ojos. Esto relaja el corazón y disminuye la frecuencia cardíaca, y trae claridad a la mente y la vista.

3. Alarga los nervios espinales, lo que alivia la tensión en la cabeza, el cuello y los hombros.

4. De acuerdo con el texto de referencia, Luz sobre el Yoga, BKS Iyengar afirma, “las personas que sufren de falta de aliento, palpitaciones, asma, bronquitis y dolencias de garganta obtienen alivio con esta postura.”

5. Es excelente para aquellos que sufren de trastornos de la tiroides. La postura sobre los hombros aporta equilibrio y regula la secreción de hormonas tanto de las glándulas tiroidea y paratiroides en el cuello. Esto indirectamente es muy bueno para la flexibilidad.

6. Calma el sistema nervioso. Esta es una postura excelente para aquellos que sufren de estrés, tensión, ansiedad (presión arterial alta, solo si es impartido por un profesor experto de yoga) y poca paciencia .

7. Es excelente para dormir mejor. La postura sobre los hombros ayuda a los que sufren de insomnio.

8. Aumenta la energía cuando se practica por las mañanas. Levanta y sostiene los niveles de energía de forma espectacular cuando se practica todos los días. Por lo tanto, es especialmente bueno para los que sufren de fatiga en el cuerpo y la mente. 

9. Es excelente para la pérdida de grasa. Mejora el metabolismo. Fortalece la digestión mediante la devolución de “agni” (fuego) a los órganos abdominales – hígado, bazo, páncreas y estómago.

10. Cuando la postura sobre los hombros se hace correctamente tonifica los músculos de los glúteos, la espalda, los muslos y los abdominales. Esto beneficiará a tu equilibrio y estabilidad.

Hay muchos otros beneficios de la postura sobre los hombros. Estos son sólo algunos de los principales.

Las mujeres no deben practicar la postura sobre los hombros durante la menstruación. También hay contraindicaciones para esta postura si se sufre de lesiones o dolor en el cuello, por lo que sólo debe practicarse bajo la guía de un buen profesor de yoga.

(Traducido y adaptado del artículo de Marcus Julián Felicetti publicado en la web Elephant Journal).

Mentes risueñas

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Por Francesc J. Fossas. Psicólogo.

La risa es un camino rápido y directo para acceder a estados de confort. Sus beneficios psicológicos están mejor documentados que los fisiológicos, y entre ellos se han señalado la reducción del estrés y los síntomas de depresión y ansiedad, la elevación del estado de ánimo, de la autoestima y de la esperanza y la promoción del bienestar psicológico.

Los estados emocionales influyen en lo que se piensa. Así, desde la risa, el mundo puede verse diferente y después de abandonarse a unas sonoras carcajadas ya nada es igual. Es un buen remedio contra la importancia excesiva y ayuda a desdramatizar, a relativizar, a coger distancia. La risa, entendida como la expresión de la alegría, actúa como antídoto frente al malestar. La estridente carcajada ahuyenta la tristeza y los pensamientos negativos asociados, y corta en seco la rumiación. Es imposible reír de corazón y al mismo tiempo estar ansioso y tenso. En la base de este efecto figura el hecho de que no podemos experimentar dos cosas distintas en un mismo momento. Así pues, cuando nuestra experiencia está “ocupada” con una conducta positiva como la risa, en ese mismo instante, no hay espacio para la presencia de conductas productoras de malestar. Como señala el neurocientífico y monje budista Matthieu Ricard, el entrenamiento de la mente se basa en la idea de que dos factores mentales opuestos no pueden ocurrir al mismo tiempo. No puedes, en el mismo gesto, dar la mano y dar un golpe. Una mayor frecuencia de buenos momentos se acompaña, inevitablemente, de una menor frecuencia de malos momentos, y de esta forma se va determinando la calidad de cada instante de nuestras vidas. Añadir buenos momentos a nuestro día a día es una inversión rentable, en especial si tenemos en cuenta que su ausencia es lo que parece caracterizar los estados de depresión.

Fuente: Extracto del artículo “Ríete, es mejor”. Revista Integral nº 391.

Foto de Prismes en Denviantart.

Beneficios de la práctica regular de la Meditación

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El que lo haya practicado por algún tiempo conocerá los numerosos beneficios que aporta la práctica regular de la meditación. Nos hemos encontrado con este gráfico que resume muy bien algunos de esos beneficios.

Pero ¿sabemos el por qué? Analicemos uno por uno cada uno de ellos. Me he tomado la libertad de cambiar el orden, por darle un poquito de sentido a la secuencia en la que suceden las cosas.

– Lo primero, ayuda a controlar los pensamientos. La meditación es una herramienta o ejercicio que se basa principalmente en centrar nuestra atención en algo en concreto. El objeto en el que centramos nuestra atención variará dependiendo del tipo de meditación que practiquemos. Pero básicamente al centrar nuestra atención conscientemente en algo, y si lo hacemos de forma periódica, logramos disminuir el tráfico de pensamientos que parlotean continuamente en nuestra mente y del que ni siquiera somos conscientes. Al practicar, aumentamos nuestra consciencia de ese “ruido” mental, y adquirimos la capacidad de llevar nuestra atención a donde deseamos.

– Como conseguimos empezar a controlar los pensamientos, proporciona sensaciones de calma, paz y equilibrio. Nuestra mente deja de estar liada y “preocupada” constantemente con los mil pensamientos inconscientes que normalmente nos ocupan, con lo que se crea la “calma mental”.

– Con lo cual, si nuestra mente está calmada, nuestro cuerpo está calmado, se reduce el estrés. Estar ocupado constantemente no significa estar estresado. Si estamos estresados es porque nuestra mente percibe una determinada situación como un peligro potencial y nuestro cuerpo activa todas sus capacidades para prepararse para salir a salvo del peligro. Si nuestra mente está en calma porque hemos conseguido reducir el tráfico mental, hemos aprendido a centrarnos mejor, y dejamos de interpretar situaciones adversas del día a día como si fueran situaciones de vida o muerte, conseguiremos reducir cuantiosamente el estrés en nuestra vida.

– Al reducirse el estrés, nuestro cuerpo consume menos oxígeno, al estar más relajados, aumenta la energía. Aunque realmente no aumenta, lo que realmente ocurre es que no consumimos tanta energía. Reconozcámoslo estar estresado o nervioso es agotador. El estar calmados hace que nuestra respiración sea más profunda, el oxígeno llega a todas las células de nuestro cuerpo, los músculos están relajados. No hay alarmas, no se invierten recursos para actuar en ninguna situación de peligro.

Reduce el dolor y mejora el sistema inmunitario. Cuando estamos estresados, nuestro cuerpo segrega hormonas, como el cortisol, y neurotransmisores, como la epinefrina y la norepirefrina. Si las tasas de cortisol y de estos neurotransmisores superan un determinado umbral, y nuestro cuerpo se satura de adrenalina, ponemos en peligro nuestra salud porque además se consumen recursos de otros sistemas fisiológicos, como el inmunitario, hasta el punto de llegar incluso, en ocasiones, a imposibilitar el adecuado desempeño de sus funciones. Con lo que en la medida en la que reducimos el estrés, y optimizamos nuestra energía, conseguimos mejorar la calidad de nuestro sistema inmunitario. Por otro lado, hay estudios que han demostrado que la práctica continua de la meditación puede reducir hasta en un 40% el umbral del dolor.

– Cuando estamos estresados, se activa el sistema nervioso simpático para así poner en marcha los cambios fisiológicos para intensificar nuestra actividad y así poder enfrentarnos al “peligro”. Estos cambios fisiológicos incluyen el aumento del ritmo cardíaco y de la presión sanguínea, la respiración más superficial, y la liberación de endorfinas para entumecer cualquier posible dolor. Además, otros sistemas, como el inmunológico, el digestivo y el reproductivo, se ralentizan, e incluso en ocasiones pueden llegar incluso a detener su actividad. Esto nos da una idea aproximada de hasta qué punto es perjudicial para nuestra salud que estemos en un estado de estrés constante. Al conseguir con la práctica reducir los niveles de estrés, y obtener sensaciones de calma y equilibrio, nuestro cuerpo también obtiene las consecuencias fisiológicas directas de estos estados, entre ellas está que, aumenta el flujo sanguíneo y se ralentiza el ritmo cardiaco, además, ayuda a revertir enfermedades del corazón.

– Por otro lado, como comentábamos antes, la práctica de la meditación consiste principalmente en enfocar nuestra atención en algo, ya sea el momento presente, o en un objeto en concreto. Esto dispersa la afluencia de pensamientos de cualquier índole, el ruido mental se va silenciando, y nos hacemos más conscientes, o lo que es lo mismo, escuchamos con más atención, lo que tenemos en la mente. Al crear el hábito de centrar nuestra atención en algo, en lugar de dejar que vaya a la deriva, vamos frenando el flujo espontáneo de pensamientos, muchos de ellos del pasado (que pueden causar melancolía, depresión), o del futuro (que pueden causar miedos, ansiedad). Con lo cual, se reduce los sentimientos de depresión, ansiedad, enfado y confusión.